Febrero 4th, 2010Infidelidad Justificada. Parte Final
Desde ya ofrezco mis disculpas por el atraso en la segunda parte de la historia, pero sucedió que un maldito virus ingresó en mi PC y como en la vida yo sólo sé culiar, lo tuve que mandar donde un técnico. Lamentablemente perdí alguna información, entre ella la historia que casi tenía terminada. Me tuve que armar de paciencia y volver a escribirla. Así que aquí va la parte final del relato.
Como les conté anteriormente, mi idea era tener el enorme pico de mi compañero entre mis piernas. Parecía fácil la tarea de llevar a un compañero a la soledad de mi casa, sin embargo, fue una misión que casi me ocupo todo el año. La verdad es que lo más cerca que estuve de estar con él fue cuando nos juntamos en un grupo de trabajo, lo cual obviamente no servía para mis propósitos.
Sin embargo, nuestro Dios del Sexo metió su mano y me dio una ayudita a mi desesperación. Nuestro compañero, en noviembre, cuando ya empieza a hacer calor, faltó dos días seguidos a clases. En la tarde del segundo día y, en el living de mi casa, estaba con mi pololo y con su pene en mi mano. Se lo estaba tocando de manera suave y le pregunté por nuestro compañero y me dijo que había tenido un problema familiar y estaba en Santiago, que mañana volvía en la tarde.
Efectivamente, el tercer día tampoco apareció en la mañana. Ese mismo día al salir del colegio, mi pololo, me avisó que en la tarde era probable que no fuera, porque iba a jugar a la pelota con el resto de los compañeros. Yo en mi casa, a eso de las 3 de la tarde recibo una llamada (recuerden que en esa época el teléfono móvil no era común) y era nada menos que mi compañero. Para mi sorpresa y alegría, me llamaba para pedirme los cuadernos de los días que había faltado; me dijo que no pudo ubicar a ninguno de sus amigos porque estaban jugando a la pelota y él quería ponerse al día para ir a clases al otro día. Le dije que ningún problema, que fuera a buscar los cuadernos. Me dijo que en media hora estaría conmigo.
Cómo ya les dije, pasaba sola en mi casa, así que podía hacer lo que quisiera. Entonces me preparé, me saqué el jumper y la corbata, fuera el sostén y los calzones. En otras palabras me quedé solo con la blusa puesta y las calcetas y zapatos (los famosos zapatos con hebilla que se ocupábamos en ese tiempo) Y me puse a esperar. Al rato llegó, me asome a la puerta y le dije que no podía salir, le tire las llaves, él abrió la reja, la volvió a cerrar y entró. Me pregunto al entrar “que onda que no podis salir”. Le mire y le dije, “es que ando en pura blusa”. Me observó y quedó un poco perplejo, me reí y le pregunté porque había faltado estos tres días. Me contó los motivos y cuando terminó le dije que tenía los cuadernos listos en mi pieza. Antes les quiero contar que la pieza de esa casa era un horno, muy calurosa porque llegaba el sol de la tarde, de hecho con mi pololo culiabamos normalmente en el living o en las piezas de mi papá o de mi hermana. El caso, es que me acompañó y al entrar le dije que se sentara en la cama. Se sentó y yo también. Estaba abiertamente nervioso y yo le pregunte “estas incomodo”, “un poco” me dijo. “¿Y porque?” le pregunte, miró al piso y sonrió; “¿yo te pongo nervioso?” le pregunté. El siguió mirando al piso y asintió con un movimiento de cabeza. Me reí y me paré y le dije de manera bien directa “o sea que si me saco la blusa, ¿te pones más nervioso?”, me miró sin responder, sonreí de nuevo y me saque la blusa, me quedaron mis enormes tetas a su disposición y mi zorra bien peluda a su altura. “Te gusto ¿cierto?”, le pregunte, con un hilo de voz me dijo que sí. “Quiero que me la metas”, “¿quieres?”, le dije, volvió a decir que sí. “Pero antes, sácate toda la ropa”, se la sacó a tirones y, ahí, ante mí pude ver las tremendas proporciones del pico de mi compañero. Efectivamente era verdad y lo tenía ante mí para disfrutarlo. Con ello me acerque y me lancé sobre él para besarlo, me abrazó también y me empezó a correr mano por todos lados, sentí su pico en mi estómago, duro, fuerte y enorme. No aguanté más y me agache para chuparlo, tocarlo y verlo. Me acuerdo y se me humedece el choro. Mi mano no lo agarraba completo y sobresalía más del doble. Le dije “mi pololo la tiene hasta aquí” y le marque menos de la mitad. Me la metí a la boca y con suerte llegué a la mitad. Se la chupé un rato y él me levantó, me tiró sobre la cama y se lanzó sobre mío, yo con mi mano le agarré el pico. Pero cuando de lo agarré sentí que se puso tenso y ¡sorpresa! acabó sobre mi mano y mi zorra. Lo miré y se puso rojo. Le dije que no importaba. Se tendió al lado mío. Lo tranquilicé y le dije que esperáramos un poco que teníamos tiempo.
Yo miré mi mano y los pelos del choro y vi que me había dejado llena de semen, me tiró mucho. La cosa es que me llevé la mano a mi boca y me comí el semen que tenía en ella. Luego comencé a esparcirme el semen de mi zorra por los mismo pelos y por mi estómago. Mi compañero me miraba y, lo que es lógico, se le volvió a parar. Me sonreí y le dije que ahora lo pasaríamos bien. Me quedé tendida en la cama y le dije que se subiera a la altura de mi cara y, le empecé a lamer el pico, los cocos y luego el poto. Me encanta lamer el poto de los chicos, ja ja. Estuve un rato en ello y luego de le dije que me la metiera. Se puso entre mis piernas acostado sobre mi. Le dije que tenía ganas de que me culiara fuerte. Abrí bien las piernas, las subí y él me las agarró con las manos, yo con mi mano le tomé el pico y me lo metí. Fue la gloria, sentí toda su pichula en mi interior, me sentí llena y mi compañero me culió como si el mundo se fuera a acabar. Grite como loca entre dolor y placer. Me la metía fuerte y dura. En el acto mismo yo le decía con voz excitada, de caliente “te gusto ¿cierto?”, “sí” me respondía. “¡Te gusto porque soy puta!”, le grite. Y ahí mi compañero se soltó y me hizo sentir mujer, entre las cosas que me decía estaban “¡maraca culía!, quería puro metértela, te gusta el pico ¿cierto?, ¡toma mierda!, ¡comételo entero!, ¡puta culiá!”. Yo, más caliente que la cresta sólo disfrutaba. Después me agarró las tetas con las dos manos bien fuerte y me decía “tetona de mierda, a todos nos gustan tus tetas, culiá, ¡mira como te cuelgan, tonta culiá!”. Después de tiró encima de mí y me chupaba las tetas con fuerza. Al rato de culiar de es manera, acabó dentro de mí repitiendo las grandes cantidades de semen que antes había soltado en mi mano. Cayó encima de mí. Mi placer se completó a cabalidad.
Luego de la acción, observé como quedamos: completamente sudados, no sólo por la culiada, sino que también por lo caluroso de la pieza. Yo me agaché y le limpié el pico con la boca. Me sentía en la gloria. Al rato, mi compañero se empezó a limpiar y vestirse para irse, porque lo estaban esperando en su casa, lo ayudé y se fue. Claro que la cosa no quedó ahí.
Yo me mantuve desnuda, disfrutando del aroma a hombre que tenía mi cuerpo, no pasaron cinco minutos desde que se fue mi compañero cuando vuelven a tocar el timbre. Pensé que se le había quedado algo, pero mi sorpresa fue ver a mi pololo. Me asomé y le tiré las llaves tal como lo había hecho antes con mi pololo. Entró y me vio desnuda, le dije que justo me iba a bañar porque me había quedado dormida en mi pieza y había quedado toda transpirada. “Mejor así, porque te la vengo a meter y me voy”, “¿te parece?”. Comprenderán que el morbo fue gigantesco. Le dije que sí y lo llevé a la misma pieza donde rato antes había culiado con mi compañero. Él fue y me empezó a besar, mi boca estaba pasada a pico y yo le metía la legua bien adentro. Me chupó las tetas, que tenían mezclados los sabores de la saliva y sudor de nuestro compañero. Pero lo más genial fue cuando me chupó la zorra y me dijo como hombre experto en mujeres “veo que te tengo bien húmeda”. No sabía que hace un rato otro macho me la había metido y dejado llenita de semen.
Lo tiré boca arriba y me subí sobre él, me metí su pico y sentí las grandes diferencias. No quiero dar una impresión equivocada, un pico chico me lo como con gusto y se pasa bien, pero el pico grande es distinto, ja ja. Es como a los hombres les pasa con las tetas grandes. La cosa es que me empecé a mover sobre él y sentía como el semen que ya tenía en la zorra empezó a bajar. Al poco andar mi pololo acabó y su semen se junto con el que yo tenía. De inmediato bajé y se la chupé y pude disfrutar de dos tipos de semen al mismo tiempo. Delicioso.
Al ratito se fue y yo me bañe finalizando mi primera infidelidad. Ahora esta historia deja ciertas moralejas que son importantes:
- Nunca le cuenten a la polola historias sexuales ni descripciones físicas de sus amigos. Imagínense a una mujer diciendo a su marido: “Hoy llegó a vivir al lado una mina tan rica, tiene las medias tetas y se ve que es caliente”. ¿No les parece ridículo?.
- No se hagan los campeones con sus mujeres ni los sabios en materia de sexo, miren que siempre hay uno mejor y puede que haya actuado minutos antes.
- Y la última es: ¡Soy bien puta ¿cierto?!”
Un beso a todos.
Febrero 4th, 2010 a las 8:45 pm
muy buena tu historia muy caliente todo, oye podrias contar que paso despues con tu pololo y con el mino del pico grande, te lo seguiste culiando?
otra idea es contar tus primeras chupadas y todo eso y la primera vez
felicidades buenas historias y buena zorra tambien
Febrero 5th, 2010 a las 3:59 pm
eres realmente la puta que todo hombre se quisiera culiar ,¿nunca te han culiado entre dos ? esa es mi fantasia que ganas de cumplirla contigo ,un beso en tu conchita
Febrero 6th, 2010 a las 5:04 pm
Hola… soy experto en computación, asi que te hubiera arreglado tu computador gratis y no hubieras perdido la historia ni nada en tu pc… a cambio te hubiera pedido me dejaras penetrarte con mi gran pene, y llenarte tu cuerpo de semen… en especial tus tremendas tetas que me vuelven loco… ya estoy con mi pene tremendo de sólo escribirte esto…
Febrero 7th, 2010 a las 6:08 pm
Hola Marisela. Extraordinarias tus historias…jaja. Lo ha pasado la raja leyéndolas y obviamente me hicieron màs cortas o lartas estas calurosas y solitarias tardes de verano. Yo pensé que tenia alguna que otra historia entretenida…pero claramente me haz dejado en segundo lugar. Por favor cuenta más y mas seguido…jeje. Saluditos!
Febrero 7th, 2010 a las 7:51 pm
Muchas gracias Josefo por tus felicitaciones. No te preocupes, que de a poco ire contando mis historias.
Febrero 7th, 2010 a las 7:54 pm
A condóndehierro, te digo que me siento honrada en que creas que soy la puta a quien todo hombre quiere culiar. En cuanto a tu pregunta, si he culiado con dos y también con más, luego hablaré de ello. A Gonzalo, te digo que tendré en cuenta tu ofrecimiento. Con tal de tener bueno mi PC, te abro mi zorra y mi poto y, por supuesto te entrego mis tetas. Altazor, gracias por tus palabras, de a poco iré contando más experiencias. Gracias a todos.
Febrero 7th, 2010 a las 9:03 pm
excelente historia, oye! si eres tan puta podrias subir una fotito tuya mostrando algo weno!! onda sapo o culo… obviamente q no se te vea la cara ni nada q te comprometa a ser reconocida… a menos q a ese sapo muchos lo conoscan jajaja
Sldos
Febrero 8th, 2010 a las 11:28 am
Bueno…parece que fui poco directo jeje. Marisela…me encantarìa encontrarme contigo, y tu marido si quiere, para que podamos “hablar” más “en profundidad”..jeje!!Desde ya estás invitada a comer, beber, dormir…y en una de esas invitamos a alguno de los otros aportadores de este foro!! Salud!!
Febrero 8th, 2010 a las 11:35 am
Marisela,
Como gozo con tus historias, nada como una mujer caliente y con las tetas grandes. Ojalá el generoso Dios del sexo te pusiera en mi camino. Gracias por tus historias!
Febrero 8th, 2010 a las 4:06 pm
Marisela me hago sendas pajas leiendo tus relatos me encanta que seas tan putita
ademas encuentro muy morboso eso de tus juegos con tu marido
a tengo 19 años y debes saber como ando a esta edad jejeje
mi pico vive duro asi que cuando quieras saber algo de mi…
un beso en esas tetas y tu sapito
chao
Febrero 9th, 2010 a las 12:34 am
Altazor, no debo dejar de agradecer tu invitación, la tendré en cuenta, aunque creo que vas muy de prisa, ja ja ja. Muchas gracias Jorge por tu palabras, seguiré escribiendo y ten presente que siempre hay un par de tetas cerca. Andrés, créeme que te comprendo totalmente, a tu edad siempre el pico está erecto, afortunadamente para tí, hay muchas mujeres necesitadas, sólo hay que saber buscar. Para los tres les envío una buena lamida en su rica pichula. Gracias por sus comentarios.
Febrero 9th, 2010 a las 1:29 am
Por penetrarte, y tener tus tremendas tetas, haría cualquier cosa… asi que por que no hechas a perder tu PC, para ir a arreglártelo y tener un rato de sexo contigo?
Asi que no olvides mi ofrecimiento, ya que tu PC te lo dejaré funcionando perfectamente…
Febrero 9th, 2010 a las 1:55 am
uuf!!! grrr!! hmmm!!! ok…Que el tiempo vuele entonces!! Un beso para ti…con lengua claro!!
Febrero 12th, 2010 a las 6:43 pm
Grande Marizorra Tetania, nuestra maraca por excelencia,la reina de los picos paraos, algun dia vamos a tener que juntarnos entre todos para lograr algo que estoy seguro nadie a hecho, hacer que la Marisela diga “basta por favor no sigas” para que, para seguirle dando hasta que llore jajajaja.
Marisela el reto está hecho, me despido con una metia de pico hasta el fondo.
Febrero 13th, 2010 a las 1:19 pm
Gracias José por tus palabras, efectivamente tienes razón y nadie me ha hecho decir que no quiero más. Me encantaría la idea que me culiaran hasta hacerme llorar. Un besito en tu pichula rica.
Febrero 14th, 2010 a las 9:49 pm
Muy buena historia. Cuando estaba en el colegio siempre quiso una companera como tu. Un besito en esas tetas hermosas(como me gustaria teneras en mi manos).